Juguetes rotos: Belén Esteban


Telecinco y Antena 3 le han dedicado el fin de semana a la vuelta a casa tras su luna de miel de Belén Esteban, la chica de barrio. Ella ha repetido varias veces que no le han dejado en paz a pesar de que ella dio su boda a España. ¿No tiene a nadie que le cuente que esto no es así? ¿No hay nadie que pueda decirle que, por mucho que se empeñe, no va a conseguir que den de ella la imagen que ella quiere? ¿No hay ninguna persona decente que pueda revelarle el verdadero concepto que se tiene de ella? No, claro, los que la rodean son los mismos que la vampirizan.
A Belén Esteban se la están cargando delante de nuestros ojos en una especie de retransmisión snuff del despelleje de una persona. Un espectáculo cruel que vende y vende, si no no se le prestaría tanta atención. Ella se equivoca al pensar que lo que vende es su historia de princesa de barriada porque lo que realmente interesa es ver cómo la machacan unos y otros hasta llevarla a la desesperación.
Peñafiel ve en ella a alguien mentiroso y manipulador pero yo no iría tan lejos. A mí me parece que no es más que alguien que intenta sacar partido, como tantos otros, de una historia que repite una y otra vez. Nos la sabemos de memoria y ya no hay quien le preste atención a sus desvelos por su hija, demasiado cotidianos y vulgares. Eso sí, que Ana Rosa le pague al paparazzi para ir a ¿Dónde estás corazón? al tiempo que la convierte a ella en mártir en Telecinco sí que despierta el morbo. O ver cómo los de Está pasando la ridiculizan a diario también tiene su gracia. Que vaya a La Noria diciendo que ella lo da todo gratis también es una paradoja como un piano.
Ana Rosa anunció hace poco que se retiraría en breve. ¿Qué será de la Esteban entonces? ¿Hay alguien con una productora que también pueda sacar beneficio doble y le interese tener a la Esteban en su programa? ¿O será el fin definitivo de la historia? Con asuntos como este llego a plantearme si hay posibilidad de redención porque pasan de castaño oscuro, menos mal que siempre nos quedará el humor pero lo cierto es que parece que a veces el tiempo pasa demasiado “despacico” y este reality parece que no termina nunca.