Condena a La que se avecina


En la productora de José Luis Moreno tienen que estar tirándose de los pelos porque mamá Telecinco les ha hecho una jugarreta de cuidado. Con lo bien que le iba a La que se avecina los jueves, con lo tranquilos que estaban, hasta que la última temporada de Los Serrano que terminó ayer les quitó el sitio. Desde entonces, los capítulos de La que se avecina se quedaron en la nevera a la espera de tener un hueco, momento que llegó con el final de la temporada de Aída hace dos semanas y en domingo. Es decir, que durante un mes no hubo La que se avecina, dejaron la serie colgando sin más explicaciones y a los fans con dos palmos de narices. Siempre ha habido clases y clases y está visto que Los Serrano han sido hasta el final el retoño preferido de la casa.
Después de un mes con la serie fuera de emisión la volvieron a programar otra vez, cambiándola de día y, para su desgracia, coincidiendo con el desembarco de la temporada 18 de Los Simpson en Antena 3. Una combinación letal que les ha hecho marcar unos datos de audiencia que en Telecinco son sinónimo de fracaso (no han llegado a los dos millones y medio de espectadores).
En cualquier otra circunstancia la solución habría sido taxativa, cancelación al canto, pero teniendo en cuenta que deben de quedar pocos capítulos para que termine la temporada (la primera sólo tuvo trece episodios), han decidido relegarla al late night y aguantarla, quizá por compasión, quizá porque el Morenín se ha puesto en su sitio. Así que este domingo podremos ver, primero, un capítulo reposición de Aída y después, cerca de la medianoche, el capítulo número 13 de la segunda temporada de La que se avecina. Si es que ya se sabe que el doce más uno es peligroso.