Plan América falla


La serie tiene buena pinta, la producción derrocha medios y los actores están bastante bien pero algo falla: me aburrí como una ostra y no acabé de contagiarme de la tensión que intentaban transmitirme. Plan América cuenta una historia de las de toda la vida con amores, miedos, luchas de poder, traición, violencia, pero en un contexto hostil como es una selva de Latinoamérica. A ver, que si hubieran desarrollado la serie en un barrio marginal de una gran ciudad la cosa no habría cambiado demasiado, creo yo.
A pesar de que desde la producción de la serie se ha vendido el asunto de que para escribir los guiones han contado con experiencias de cooperantes reales, viendo la serie saltan uno tras otro los tópicos, sin disimulo. Las relaciones entre personajes se ven venir y los supuestos giros del guión se adivinan a la legua. Es como si hubiesen utilizado sin medida todas esas anécdotas reales que les han contado, como el tema de la camiseta del Che, por ejemplo.
También es cierto, por otra parte, que estoy especialmente sensibilizada con el tema de la cooperación y viendo la serie no podía dejar de pensar en eso, en que era una ficción. No hubo nada que me hiciese olvidar la realidad ni por un momento.
Por último, hay dos de cosas que me parecieron metidas con calzador. La primera, que los médicos no tienen ni idea de a dónde van, todo les pilla por sorpresa. Bonita organización la suya que manda a expatriados sin una formación previa. Y la segunda, que el personaje de Wilson, el conductor, parecía que iba a entonar en cualquier momento la sintonía esa del anuncio que dice “me estás estresando”.
Es curioso que la serie se estrenase compitiendo con La familia Mata. Las dos son de la misma productora, Notro Films, y me da a mí que los Mata van a cargarse Plan América como La 1 no tome medidas al respecto.